Entrevistamos a la egresada del ICEI, quien acaba de finalizar dos licenciaturas en Estados Unidos. Aquí nos cuenta cómo incidieron sus estudios en inglés para conseguir una beca en una universidad estadounidense, cursar dos carreras en simultáneo y exponer exitosamente sus tesis finLES ante un auditorio internacional.
Luvina egresó de nuestra institución en la promoción 2021. Hoy, con apenas 22 años, ha completado una destacada trayectoria universitaria en el exterior y ya proyecta su formación en medicina, en la Universidad Aconcagua a partir de 2027.
En ICEI sostenemos que la educación es la herramienta fundamental para abrir horizontes. Conocer el recorrido de nuestros egresados, como el de Luvina, confirma que la exigencia académica, el compromiso cotidiano y el dominio de una segunda lengua consolidan bases sólidas para cualquier desafío profesional.
Un puente directo hacia el sistema académico internacional
El ingreso a una universidad en el extranjero demanda rigurosidad y disciplina. Luvina recuerda que el proceso de postulación comenzó en los últimos años de la secundaria e implicó la redacción de ensayos académicos, entrevistas de admisión y la certificación formal de su nivel de idioma.
Gracias a una media beca otorgada de manera directa por la institución estadounidense, se instaló en Knox College, una universidad ubicada en Illinois —a unas dos horas de Chicago—. Allí cursó durante cuatro años (2022-2026) un doble trayecto académico excepcional: se recibió en simultáneo de Licenciada en Neurociencias y Licenciada en Español con especialización en Investigación en Literatura.

Lejos de sufrir una barrera idiomática, Luvina destaca que el nivel de inglés adquirido en el colegio fue determinante desde el primer día:
«Si no hubiese tenido el inglés del colegio, yo no pasaba esos tests. La exigencia del ICEI es muy alta, lo que me permitió rendir con soltura. Cuando llegué, muchos compañeros estadounidenses me decían que hablaba mejor que ellos, ya que a veces ni siquiera conjugan correctamente los verbos.»

Vivir, estudiar y trabajar en un campus global
La adaptación a una cultura diferente y altamente competitiva requirió de una disciplina férrea. Su rutina combinaba cursadas intensas de lunes a viernes (de 8 a 16 h), jornadas de laboratorio en ciencias duras durante los fines de semana, y turnos laborales nocturnos de 7 a 12 h, como cajera en el supermercado del campus, para sostener su cotidianeidad, durmiendo un promedio de seis horas diarias.
En ese ecosistema multicultural, el idioma compartido funcionó como eje articulador para relacionarse con pares de Francia,, Italia, Portugal, o de Uzbekistán, con quienes se comunicaba fluidamente en inglés.
Ante la diversidad de tonadas globales, Luvina rescata una herramienta clave brindada por ICEI:
«Había personas con acentos regionales muy marcados, por ejemplo, de la India o Pakistán, que al principio costaba descifrar. Sin embargo, en el colegio nos habían habituado a escuchar y trabajar con distintos acentos. Ese entrenamiento previo te salva cuando salís al mundo.»

Vocación investigadora: de las neurociencias a las letras
Durante los recesos académicos, Luvina destinó su tiempo al desarrollo de dos tesis de graduación que reflejan su amplitud de intereses analíticos:
- En Neurociencias: Investigó los factores psicosociales que determinan el tratamiento con ketamina —una alternativa farmacológica contemporánea— en pacientes con depresión resistente, concluyendo que un mayor apoyo social y la reducción del estrés optimizan notablemente el éxito clínico.
- En Letras: Analizó la emblemática novela Don Segundo Sombra, de Ricardo Güiraldes, al cumplirse un siglo de su publicación, indagando en la vigencia de sus temáticas y su persistencia en el criollismo actual.
Una formación integral que trasciende las fronteras
Al repasar su paso por el ICEI, valora haber capitalizado los espacios institucionales complementarios: la participación en simulacros de la ONU, las actividades de debate y el esfuerzo sostenido de las clases de los viernes por la tarde para alcanzar las certificaciones internacionales, como el CAE.
«El inglés es transversal a cualquier disciplina. En neurociencias, gran parte de la bibliografía, los métodos y los procedimientos se conocen y operan en ese idioma. Además, facilita el networking y permite tejer redes profesionales con colegas de todo el mundo», reflexiona.
Un mensaje para la comunidad ICEI
Para los alumnos que hoy recorren las aulas y se cuestionan el valor del esfuerzo sostenido, Luvina sintetiza su experiencia con una recomendación clara:
«Hay que ponerle mucha dedicación al idioma, porque las oportunidades que abre son reales, y aprovechar al máximo todos los recursos, talleres y actividades extracurriculares que ofrece el colegio. Se requiere pasión, pero sobre todo constancia y disciplina.»
El recorrido de Luvina Vilapriño Aguirre sintetiza con precisión el propósito fundamental del Colegio ICEI: dotar a los estudiantes de herramientas académicas y lingüísticas de excelencia que les permitan trascender las fronteras locales. Su éxito en el sistema universitario estadounidense demuestra que la exigencia sostenida, el bilingüismo riguroso y la formación integral son los pilares sobre los cuales nuestros jóvenes pueden construir un futuro sin límites, convirtiéndose en verdaderos ciudadanos del mundo.
Desde toda la institución celebramos con inmenso orgullo sus logros y el brillante camino que continúa construyendo. ¡Felicitaciones, Luvina!